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¿Cuántos de nosotrxs necesita una situación límite para darse cuenta que debemos cuidarnos? Ya sea una enfermedad, tragedia, dolor emocional, lo que sea para darnos cuenta que debemos PARAR.


Quizás cuando esto sucede nos damos cuenta, cambiamos, pero luego después de un tiempo es como si nos olvidaramos y entramos en la vorágine de lo que consideramos que es “productivo”. Esto no es casual, tiene que ver con cómo fuimos educados, vivimos en un sistema que fomenta esto y a la vez, es considerado funcional.

El autocuidado será diferente para cada persona. Pueden haber generalidades que nos hacen menos vulnerables (los controles médicos, los buenos hábitos de alimentación, la actividad física, el sueño conservado, evitar el exceso consumo de alcohol y/o otras drogas, etc) pero cada unx es responsable de registrar sus necesidades y tenerlas en cuenta en su vida cotidiana.

Nos cuesta mucho, especialmente a quienes son muy exigentes y se encuentran en un ambiente que lo refuerza intensamente, ver el autocuidado como un paso esencial para acercarte aquello que es importante o tenemos como meta. Quizás se lo recomendamos a otrxs, pero no lo hacemos.

Por ejemplo, si queremos que nuestro auto sea efectivo y cumpla su función, no esperamos a que se rompa. Cada tanto lo lavamos, estamos atentxs si hace algún ruido raro, y hacemos el service recomendado. Además, si percibimos algún cambio extraño, prestamos atención, observamos las señales del tablero, buscamos qué necesita e incluso quizás lo llevamos a le mecanicx. ¿Por qué solo hacerlo con un objeto o con otrxs esto?

Si pensas que es importante cuidarte, te invito a tomar consciencia sobre los factores que protegen tu vulnerabilidad y fomentan nuestra atención. Los mismos pueden ser conductas y/o hábitos que aprendimos que cuando se mantienen y se riegan nos permiten surfear las olas que debemos transitar en la vida con mayor dominio y aumentar nuestro bienestar. Además, sería relevante cultivar el registro y la atención plena para darnos cuenta cuando nos estamos alejando nuestro camino de autocuidado para «ser más productivxs».

¿Estarías dispuestx a tener una postura abierta a escuchar tus necesidades, tus señales del tablero cuando te piden recarga, descanso, amor, alimento o lo que sea que estés necesitando? Ojala que si.


Carla Frick

// Recorda que siempre es importante pedir ayuda si lo necesitas.

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